Ricardo Bartís eligió a Hedda Gabler de Henrik Ibsen para mostrar su concepción del teatro. Se señala en el programa de mano: “El individualismo “meritocrático” vacía al ser. El intento de búsqueda de lo excepcional, de lo singular, son subterfugios ornamentales, para afirmar una lógica del sálvese quien pueda. Una clase social decadente y narcisista. Hedda Gabler afirma el gesto de quien, por razones sociales, no admite el estigma del fracaso, la derrota. Texto cerrado, situaciones parecidas, entradas y salidas de los personajes “descargando” información para la trama”
Seguir leyendo en
leemateo.com.ar